viernes, 22 de junio de 2012

Amira De la Rosa





Esta escritora, pedagoga y diplomática nació en Barranquilla el 7 de enero de 1895, con el nombre de Amira Arrieta Mc-Gregor (el De la Rosa lo tomó después de su matrimonio con Reginaldo De la Rosa Ortega). Amira De la Rosa es uno de los personajes más importantes en la historia de la ciudad: estudió en el Colegio La Presenta­ción, de donde se graduó; viajó a España, y allí estudió periodismo en la escuela de El Debate en Madrid, y se especializó en teatro y crítica teatral; escribió poemas, obras teatrales, novelas y cuentos con una maestría impecable (a ella le deben los barranquilleros la hermosa letra de su himno); además de ser una gran escritora, fue una destacada educadora y la fundadora del colegio Gabriela Mistral.
En 1948 se estrenó en el teatro María Guerrero de Madrid su obra Piltrafa, drama de ambiente colombiano que obtu­vo el primer premio en el Concurso de Obras Teatrales Españolas e Hispanoame­ricanas. También se estrenó en Madrid su obra Madre borrada, representada por la Compañía de Társila Criado. En Caracas fue estrenada su obra Los hijos de ella, presentada por la Compañía de Eugenia Zuffoli. Además tiene un centenar de obras radiofónicas que fueron presentadas en Madrid a través de la Radio Nacional e interpretadas por importantes valores del teatro español. Fue miembro de la Sociedad de Autores de España y miembro de honor de la de Colombia. También hizo parte del Instituto de Cultura Hispánica.
Entre sus obras publicadas están los libros de prosa poética Poemas de maternidad (con prólogo de Gabriela Mistral), Lecturas para niños, Geografía iluminada y la novela Marsolaire. Ocupó posiciones destacadas, entre ellas, agregada cultural de la Embajada de Colombia en España, cónsul de Colombia en Sevilla y consejera cultural de la Embajada de Colombia en España. Recibió la Cruz de Boyacá por los servicios prestados al país y la primera medalla Sociedad de Mejoras Públicas, con ocasión del estreno del himno de Barranquilla. Fundó el primer grupo escénico barranquillero en 1945. Con esta Compañía montó sus obras Madre borrada, Las viudas de Zacarías y El ausente.
Amira De la Rosa murió el primero de septiembre de 1974 en Barranquilla. Por acuerdo municipal, en 1982 se dio su nombre al teatro.

Fragmento

La LLuvia
A m i r a d e L a R o s a

A Margarita le entraron unas ganas desesperadas de saber contar.
Le enseñaban con garbanzos y ella se aplicaba:
– Uno, dos, tres... veinte... treinta...
– ¿Y ahora qué sigue?
– Y así un día y otro?
Cuarenta, cincuenta... y ya contaba de corrido hasta ciento. Estaba feliz.
Un día aparecieron nubes en el cielo. Ella se sentó junto a la ventana de su cuarto sin hablar. A todos les extrañó verla con la vista fija sobre los cristales.
Empezó a llover y ella soltó por el aire sus números, los que había aprendido, como si fuesen globos de colores.
– Uno, dos, tres... Contaba apresuradamente con ansiedad. Apretaba la lluvia y ella casi se ahogaba porque el agua podía más que su ligereza.
– Sesenta... setenta... noventa... cien...
Y soltó a llorar.
– ¿Qué te pasa?
– Se me acabaron los números. Ya no puedo contar más.
– ¿Qué contabas?
– Eso... eso... Yo quiero saber cuántas gotitas tiene la lluvia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario